Hijo, si de verdad quieres algo en esta vida, vas a tener que trabajar por ello. Ahora cállate, van a dar los números de la lotería.
Autor: Homer Simpson | |
La gloria es un veneno que hay que tomar en pequeñas dosis.
Autor: Honoré de Balzac | |
Yo nací un día que Dios estuvo enfermo.
Autor: César Vallejo | |
¿Sufre más aquél que espera siempre que aquél que nunca esperó a nadie?.
Autor: Pablo Neruda | |
Lo que defiende a las mujeres es que piensan que todos los hombres son iguales, mientras lo que pierde a los hombres es que creen que todas las mujeres son diferentes.
Autor: Ramón Gómez de la Serna | |
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Las palabras elegantes no son sinceras; las palabras sinceras no son elegantes.
Autor: Lao Tse | |
Ese es el problema con la bebida, pensé, mientras me servía un trago. Si ocurre algo malo, bebes para olvidarlo; si ocurre algo bueno, bebes para celebrarlo; y si no pasa nada, bebes para que pase algo.
Autor: Charles Bukowski | |
La burocracia es una máquina gigantesca manejada por pigmeos.
Autor: Honoré de Balzac | |
Un actor es una persona que no te escucha a menos que estés hablando de él.
Autor: Marlon Brando | |
Lo verdadero puede a veces no ser verosímil.
Autor: Nicolas Boileau-Despréaux | |
Algún dinero evita preocupaciones; mucho, las atrae.
Autor: Confucio | |
Lo peor que le puede ocurrir a cualquiera es que se le comprenda por completo.
Autor: Carl Gustav Jung | |
No hay nada tan cierto en el mundo como la muerte y los impuestos.
Autor: Benjamin Franklin | |
No entiendes realmente algo a menos que seas capaz de explicarselo a tu abuela.
Autor: Albert Einstein | |
¡Si sólo dios me diera una señal clara!... como depositar a mi nombre una enorme suma de dinero en un banco suizo.
Autor: Woody Allen | |