| Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y ésa, sólo ésa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas. | |
| ¿Sufre más el que espera siempre que aquel que nunca esperó a nadie?. | |
| Debajo de tu piel vive la luna. | |
| En un beso, sabrás todo lo que he callado. | |
| Es tan corto el amor y tan largo el olvido. | |
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| Si nada nos salva de la muerte, al menos que el amor nos salve de la vida. | |
| Me gustas cuando callas porque estás como ausente. | |
| Amor, cuántos caminos hasta llegar a un beso, ¡qué soledad errante hasta tu compañía!. | |
| Quiero hacer contigo lo que la primavera hace con los cerezos. | |
| Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos, mi alma no se contenta con haberla perdido. | |
| Para que nada nos separe, que no nos una nada. | |
| ¡Cómo sabría amarte, mujer cómo sabría amarte, amarte como nadie supo jamás! Morir y todavía amarte más. Y todavía amarte más. | |
| Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera. | |
| Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido. | |
| Estoy mirando, oyendo, con la mitad del alma en el mar y la mitad del alma en la tierra, y con las dos mitades del alma miro el mundo. | |